Agosto 2025: La Cultura

Cuando hablamos de Cultura, ¿a qué nos referimos? ¿Qué aportaciones podemos hacer desde el Humanismo Sanador?

Cultura en el diccionario se refiere en su primera acepción a “cultivo”, proviene del latín cultus, que a su vez se deriva de colere que significa cuidado del campo o del ganado. Corresponde al momento en que el ser humano introduce su propia acción, sus creaciones con el fin de obtener un beneficio, un resultado. De allí derivan palabras como agricultura, horticultura, apicultura. Posteriormente la palabra utiliza la metáfora agrícola para referirse al cultivo del alma, el cultivo del conocimiento (persona culta, persona cultivada en…); dando a entender que cuanto más se aleja el ser humano de la Naturaleza (en la que no ha intervenido el ser humano) más se aleja de lo “salvaje” y adquiere su superioridad ante todo lo demás.

Esta evolución del ser humano en su entorno, le lleva a concebir cultura como las diferentes maneras que las personas viven en diferentes partes del mundo, es decir que, el estilo de vida de una comunidad es la cultura donde está inmersa. Este comportamiento “cultural” necesita del acatamiento de una serie de normas, usos, costumbres, leyes. De tal forma que un ser que nace en el seno de una comunidad, será moldeado por su cultura en base a la educación, a las normas de convivencia, a las creencias, lo cual le dice que “la vida es así y se vive de esta manera”.

Cualquier cultura para establecerse y homogeneizar a sus integrantes necesita cultivar el sentido de pertenencia, el principio de membresía por lo cual se crean símbolos, estandartes, por lo cual, utilizan el mismo mecanismo desde la cultura basada en una creencia religiosa, hasta la cultura de un país o de un deporte. En cualquiera de ellas, podemos ver que para cultivar esa pertenencia se utilizan dos mecanismos:

  • La superioridad, mi cultura es superior a las otras
  • Las otras culturas “inferiores” representan un peligro, lo cual hace cortar las vías de comunicación con cualquier otra posibilidad cultural para no contaminarme.

La consecuencia, evidente en nuestro estado actual de Humanidad, de estos dos principios es el aislamiento (se pierde la esencia solidaria de la especie),  la gestación de juicios, prejuicios, que llevan a un estado de amenaza, miedo y consecuentemente, defensa, ataque, violencia, guerra.

El sentido de superioridad, ha llevado al ser humano a desarrollar una actitud de conquista, donde ni siquiera es capaz de ver las virtudes de aquello desconocido con lo que se encuentra, porque ya lo ha catalogado de inferior, salvaje, sin cultura… y lo vemos en ejemplos como “la conquista de América”, donde la Humanidad se perdió la oportunidad de acceder a una nueva dimensión de consciencia y de convivencia; hasta la situación, hoy, de todo un continente que padece hambre porque la consciencia solidaria de especie ha sido anulada y sustituida por la ego-idolatría de la cultura poderosa; hasta la permanente lucha de poder de lo masculino y lo femenino.

Queremos proponer otra forma de entender el término cultura. Cultura como la capacidad que tiene una comunidad de conocer los factores que inciden sobre ella. Poder informarnos del porqué de los usos y costumbres de una cultura, no quedarnos en el “desde siempre…” , sino preguntarnos, cuestionar. Iremos  formando un criterio amplificado. Decidiendo también abolir la idea de superior-inferior, rehabilitar sin prejuicios ni juicios, una cultura que nos lleve a universalizarnos, a volver a sentirnos seres de universo.

De esta manera, me identificaré con elementos de mi cultura por el lugar en el que me tocó nacer y los compartiré desde lo virtuoso, a la vez que integro lo virtuoso que otros pueden compartir. La referencia del respeto es imprescindible y un paso esperanzador por donde cada uno puede comenzar.