Noviembre 2023: El Destino
¿Está escrito el Destino en las estrellas? ¿Hace cada hombre, en su historia, el Destino cada día? ¿Lleva impreso cada Ser su Destino, en esa doble hélice, que dictamina su herencia? ¿Está implacablemente descrito lo que va a ocurrir? ¿Tiene la capacidad y la libertad suficiente cada hombre como para modificar su Destino?
El Destino ha ocupado en la mente de todos los Seres humanos una persistente inquietud. Todos quieren saber qué va a pasar con la propia vida, con los proyectos, con el trabajo, con las expectativas creadas, con sus sueños, fantasías e ilusiones.
Históricamente, se ha hablado del Destino, en la antigüedad el Destino lo definían los Dioses; es decir todo dependía de los Dioses y estaba previsto lo que iba a acontecer, según esta visión, toda esa profecía se cumplía.
Luego, pasado un tiempo, el ser humano referenciándose en sí mismo entra en otra visión en la cual el Destino ya no dependía de los Dioses, sino que, él hace su propio Destino: “el Destino lo decido yo”. Pero, aunque le cuesta hoy reconocerlo, el ser humano admite que en las coordenadas del proyecto futuro hay variables que no tiene definidas; lo cual le hace crear un cierto estado de inseguridad, el cual bajo la perspectiva de ser el hacedor de su destino, es incómodo, desagradable y lo asume como un tiempo transitorio en el que en algún momento podrá definir todas esas coordenadas.
Y en esta evolución del ser humano con respecto al destino, aparece una nueva opción de la mano de la ciencia: El Destino está escrito en los genes. Y con esta nueva visión vio, en su arrogancia y soberbia, que podía interferir en ese destino y entonces el hombre dijo: “Nosotros tenemos que modificar esto. Porque, efectivamente, el Destino de un sujeto, vienecondicionado por los genes.”Y entonces, empezó la manipulación genética.
Pero al seguir buscando e investigando se le siguen sumando nuevas posibilidades que pueden interferir en su destino ya que si bien hoy en día se ve que, efectivamente, hay ciertos aspectos que se heredan, se sabe también que las influencias del exterior influyen sobre esos genes y que incluso pueden modificarlos. Es lo que hoy se llama Epigenoma.
En consecuencia, podríamos decir que el Destino del hombre está, desde el punto de vista mental, en una terrible encrucijada. Porque, puede elegir varios caminos. Por una parte, cree. Y su creencia, le lleva a pensar que su Destino depende de Dios; por otra parte, piensa que el Destino, lo fabrica él. “Yo soy dueño de mi Destino”; pero, por otra parte, como hombre científico, sabe que el Destino, está escrito en sus genes. A lo cual, obviamente, se rebela. Y trata por todos los medios, de modificar aquellos genes que le puedan hacer enfermar. Pero, a la vez, cuando está en esa manipulación, se da cuenta que, efectivamente, todas las influencias externas y toda su actitud ante la vida, puede modificar sus genes.
Ante todo este barullo que se gesta en el ser podríamos decir, desde el Humanismo Sanador que: des-tino significa dar en el tino. Y dar en el tino es dar a la diana. El Destino es un cálculo de posibilidades que tenemos por nuestra constitución, una vez que hemos nacido – por nuestra herencia genética, por nuestro epigenoma – tenemos una serie de posibilidades. En definitiva, el destino sería un proceso móvil, que no dependería del libre albedrío, que sí estaría influenciado por nuestras acciones y que, en última instancia, todas esas probabilidades las da la estructura general del Universo. Entonces, busquen dentro de sí, quienes son, a qué pertenecen, a qué se deben, cuál es su vocación y a partir de ahí, tendrán su sitio. O sea que te descubras a ti mismo en lo que eres y entonces ejerzas en la parcela que te toca.
Hay una tendencia clara de hacia dónde ir que aflora en cada ser a través de los ideales, habilidades, compulsiones, visiones, de cualquier forma se hace presente. Se hace evidente hacia donde yo siento que debo de ir, porque me siento enamoradamente deseoso de ir por ahí , y eso no lo he estudiado en ninguna parte, no lo he aprendido en ninguna parte, me han ido dando pistas, pero sale de mí. Esa es la señal de que se está en El Destino.“Afronten el gozo de vivir en el sentido que descubrieron cuando tenían siete u ocho años. Que cultivaron en la intimidad, y que ocultaron en la oscuridad…Atrévanse a asumir el papel de entrega en aquello a lo que son llamados constante y permanentemente. Atrévanse. Con lo que conlleva, por supuesto, de sacrificio y de esfuerzo. Pero sacrificio y esfuerzo gozoso. Atrévanse a ser un reflejo gozoso de lo que es la vida. Atrévanse a ser una esperanza permanente que anda, que se mueve, que grita, que canta, que ríe. Atrévanse, porque la Fuerza de Amor Inconmensurable ya se atrevió a crearles a ustedes.” J.L.P

