Abril 2024: Combustible
El combustible nos cuenta la historia de cómo ha evolucionado el ser humano. Todo lo que nos rodea, es una fuente de energía disponible, a nuestro servicio, pero… el convertirla en combustible, implica UNA forma de vivir la vida que ha elegido la Humanidad: el poder, el dominio, el control.
¿Podemos seguirle la pista? Nos dice la Historia que la domesticación del FUEGO fue un paso mayor en la evolución humana; en base a ello se cifran cambios estructurales (cerebro, aparato digestivo y masticatorio), de comportamiento (mayor actividad por iluminación en la noche, defensa y construcción de armas) y socialización (aumento de población, destete temprano, convivencia en hogares). Las técnicas fiables para hacer fuego, se cifran en el Neolítico, cuando el ser humano se hizo sedentario, agrícola.
Pero la relación del género Homo con el Fuego, data de más de un millón de años, donde lo veía surgir del cielo, con los rayos o de la tierra en las marismas y fuegos fatuos. Es decir que transcurrió mucho tiempo donde el fuego no nos pertenecía, podíamos admirarlo y servirnos de su calor y capacidad transformadora del alimento, adorarlo como la luz de las estrellas que llegaba a la Tierra. Cuando el ser humano pierde su capacidad contemplativa, de ser partícipe de la trama de la vida, en la referencia de Fuerzas Misteriosas con las que se comunicaba, se va haciendo protagonista, suplantador de las Fuerzas que le animan a una convivencia armoniosa con su entorno y se erige en PODER. Y es en ese cambio de conciencia que la Historia remarca nuestra evolución.
No estamos de acuerdo. Podríamos haber seguido admirando el fuego y su luz sin domesticarlo.
Esa conciencia poderosa lleva al ser humano a sentirse grande, y atreverse a cambiar el curso de un río para obtener de él energía o talar muchos árboles para alimentar sus máquinas.
En esa carrera voraz, otro salto “evolutivo” lo llevó a usar el petróleo como fuente predilecta de energía.
Y aquí estamos, en el siglo XXI en un estilo de vida de petróleo (porque en sus productos se sustentan las industrias, la alimentación, la tecnología… TODO) y en una conciencia poderosa que diversifica sus estrategias y nos plantea:
– sin el petróleo, el estilo de vida no sería posible (DEPENDENCIA)
– el petróleo se va a acabar (MIEDO)
-está dañando al planeta (CULPA) y hay que buscar otras formas de sustentarnos (DIVERSIFICAR CONSUMO Y CONTROL)
La historia del petróleo, es la historia de la riqueza de unos y la miseria de otros, es el motor de guerras, chantajes, codicias. Pero el ser humano, en la encrucijada en la que se encuentra, aún cree que su estilo de vida es el mejor, no se ha planteado cambiar, por lo que cualquier energía que utilice, lo va a hacer para consumirla, domesticarla y agotarla. Ninguna será beneficiosa en esos términos.
Hemos hecho de la vida fósil (la muerte) el aliento de nuestra vida. Nos relacionamos en el usar y tirar, lo descartable, generando basura, y nos aceleramos al punto de “quemarnos” en una vida de estrés inevitable.
Nuestra propuesta es que ESTÁ TODO POR HACER.
– Recuperar nuestra pequeñez CONTEMPLANDO, sin intervenir, salirse del lugar de PODER.
– Somos seres de inmortalidad y no hemos respetado la calma del espíritu de la vida muerta. Hay que aprender a reciclar, reusar, no seguir fosilizando, en lo material y en lo inmaterial (ideas, pensares, sentires)

