Abril 2026: Gestación
Desde el Humanismo Sanador consideramos que: “somos seres gestados por el Eterno, el infinito, concretización definida, surgida y mantenida desde y en el infinito y somos expresión del Infinito.”
Esta visión, nos sitúa en que nuestras capacidades son ilimitadas. Y nos hace ver nuestra herencia como un mensaje desde el infinito que es necesario para la comunidad humana, por lo cual el entorno va a ser también el necesario para que podamos desarrollar nuestra función.
Pero la Humanidad ha desarrollado un comportamiento limitado, ha establecido una idea de lo que es la vida y cómo debe vivirse y así necesita acorazarse para que esa idea se mantenga y sea a su vez la herencia humana que va dejando a los que vienen.
Ir identificando esas corazas de Humanidad, que a su vez configuran el crecimiento de un ser para establecer su personalidad, será nuestro objetivo como humanistas.
Comenzamos por el principio, la gestación.
¿De qué hablamos cuando hablamos de gestación?
Según el diccionario la palabra deriva del
Latín gestatio “acción de llevar”, acción y efecto de gestar o gestarse.
Gestar, proviene de la palabra gestare: llevar en la matriz, pensar y desarrollar un plan.
Dicho de una hembra. Llevar y sustentar en su seno, el embrión o el feto hasta el momento del parto.
Y por otro lado, prepara o desarrollar algo, especialmente un sentimiento, una idea o una tendencia individual o colectiva.
Esta palabra nos revela dos vertientes: la primera, gestación de un ser como vida y, la segunda, cómo el ser gesta en lo inmaterial, ideas, proyectos.
¿Cómo se gesta, cómo nace un ser en este estilo de vida?
La llegada de un nuevo ser está marcada por el lugar adonde llega, los valores religiosos y culturales que se tengan, las decisiones políticas y económica en el momento que ocurre ese nacimiento, el contexto más íntimo, es decir, la presencia de la familia, pareja y el profesional que acompañe el proceso.
Pasó de ser un acontecimiento de sostén y ayuda entre lo femenino, a convertirse progresivamente en un acontecimiento de interés socio económico y político.
Es un acontecimiento que requiere, hoy día, de toda una planificación familiar.
Todo eso va a influir de manera determinante en las emociones que tendrá la mujer gestante durante todo el embarazo y el parto.
Antes se creía que el feto crecía y se desarrollaba en el útero de la madre sin percibir ni padecer nada. Con el paso del tiempo, y tras diferentes investigaciones, se pudo constatar que el feto es capaz de sentir y percibir emociones en etapas tempranas de su desarrollo y reaccionar ante ellas. Con lo cual dependerá de la capacidad de adaptación que tenga la madre frente a los cambios fisiológicos, psicológicos, emocionales, sociales y culturales el establecimiento de la comunicación y vinculo fuerte entre ambos durante la gestación.
El feto y la madre constituyen una unidad, la mamá traslada al feto sus pensamientos, sensaciones y emociones sobre el mundo que le rodea.
Con esto queremos decir que el entorno va a tener una influencia importante en la gestación de un nuevo ser.
Es decir que más allá de los genes que los padres trasmiten al feto – que implicará la apariencia de ese nuevo ser, cómo será físicamente – también incluye sus potencialidades y posibilidades. Esas potencialidades y posibilidades podrán activarse o no, dependiendo de muchos factores sobre todo dependerá -Epigenética- del entorno, de cómo se vive, qué se come, con quién se relaciona y cómo se relaciona el ser.
Estudios e investigaciones científicas afirman que el estilo de vida y el entorno de la madre pueden inducir a que el feto exprese o inhiba ciertas funciones específicas dando lugar a modificaciones.
“Somos el resultado de la interacción de nuestros genes y el medio ambiente en el que vivimos desde que estamos en el útero hasta que nos vayamos de este plano de existencia” (La voz de la charca. Corazas y corazonadas. -Escuela Neijing-)
Desde estas perspectiva podríamos decir al establecer un estilo de vida también se crea un genoma social que se trasmite.
Antes se creía que lo que se vivía sin haber sido heredado quedaba ahí pero ahora se considera que eso vivido se trasmite, queda como encriptado en el genoma y pueden ser trasmitida a futuras generaciones. Es decir que no solo la apariencia de ese nuevo ser sino que también manera de ser, pensar, estar y comportarse en la vida también son transmisibles.
Entonces con todo esto, ¿podríamos decir que existen corazas intrauterinas? Podría decirse que lo que existe son respuestas adaptativas del organismo del feto ante ciertas condiciones del entorno de la madre. Pero no se podría hablar de corazas sino más bien de una mayor reactividad, no generándose una armadura fija en la vida intrauterina ya que el desarrollo sigue siendo plástico y puede cambiar con experiencias posteriores, pero sí se podría decir que queda un terreno fértil para desarrollar patrones tempranos en ese nuevo ser en la regulación del estrés, tendencias de ciertos comportamientos y emociones, así como también en la adaptación del sistema nervioso.
Pero no todo son corazas.
“El embarazo es un estado providencial, un milagro, un proceso mágico, donde tanto la madre como el bebé tienen una conexión directa con el Misterio creador.”
(La voz de la charca. Corazas y corazonadas. -Escuela Neijing-)
En este proceso de gestación no solo la madre aporta al bebé los recursos necesarios sino que también el bebé aporta recursos a la madre que aumenta su sistema inmune y previenen enfermedades. A través de un fenómeno que se llama microquimerismo fetal, que es el intercambio de células que se da entre el feto y la madre a través de la placenta.
De tal forma que la madre tiene células del bebe y viceversa. Esto hace que la conexión que existe entre ambos vaya más allá del tiempo y el espacio. Estando, de esta manera, conectados de una manera profunda y misteriosa.
Además de esto, se ha descubierto que el bebé puede tener también célula de sus hermanos mayores o, incluso, de su abuela materna, ya que estas células forman parte de la madre embarazada.
Este proceso de intercambio celular deja en evidencia que la humanidad esta interconectada, unida, en una primera instancia a nivel familiar, pero luego se va extendiendo.
Esto podría darnos un posible origen de las corazonadas que tienen las madres con sus hijos, y de otras corazonadas que van más allá de los vínculos familiares.

«Y aunque no nos digan que es un regalo, nos podemos dar cuenta de ello si estamos abiertos a esa posición, a esa vibración de sentir, de ver, de “con-juntarse” con la idea de que, el milagro extraordinario de La Vida, es un regalo.
¡Sin duda, que nos desborda!…
Que trasciende… cualquier explicación.» J.L.P.
¿Y la gestación de ideas, proyectos?
Podemos decir, que las corazas en la Humanidad se dan por el miedo a la Vida, por la incapacidad de entregarse a una Fuerza mayor.
La Humanidad en su transcurrir, se ha separado de esa Fuerza infinita que lo gesta y lo mantiene, y así la vida –imprevisible, cambiante, misteriosa- le genera miedo y tiene que protegerse. Se acoraza.
Cuando esto lo vemos a propósito de la gestación, en su faceta más biológica, de permanencia de la especie, el ser humano se ha convertido en quien planifica, decide, quiere o no quiere a esa nueva vida que surge. Así deja de verlo como una manifestación de ese infinito universo que viene a cumplir una función y que su entorno (madre, padre, educadores, amigos) son el ambiente propicio para que vaya desarrollando sus dones.
¿Será por ello que cada vez más esa coraza de miedo atenaza al tiempo de la gestación como si fuera un tiempo de enfermedad, con miles de controles, amenazas, cuidados?
¿Será por ello que el acontecimiento de “dar a luz”, en vez de ser una eclosión cósmica de gozosas sensaciones, se convierte en “parirás con dolor”? De la misma forma, en la gestación de ideas, proyectos, podemos decir que cuando esas ideas no nos pertenecen, sino que somos abordados por ellas, nos sorprenden, nos encuentran distraídos en un instante de vacío y son capaces de inspirarnos para que de nosotros broten esos dones que nos adornan, esas son las ideas que nos llevarán lejos, a sentirnos Unidad en ese infinito universo… sin miedo.
