Julio 2026: Juventud

Etapa de transición entre la adolescencia y la adultez. Se ubica habitualmente entre los 18 y 28 años, aproximadamente, donde se alcanza el desarrollo físico completo, pero sobre todo se caracteriza por la consolidación de la autonomía, la identidad, y la creación de un sistema propio de valores.

Este camino de transición viene caracterizada por una actitud ante la vida de: “Yo puedo todo, yo puedo hacerlo todo, yo soy superman, yo soy el mejor” (“La voz en la charca”, H.S. Tian)

El adolescente comienza a experimentar el placer sexual, y el joven siente que ya saben lo que quiere, que el mundo es suyo, pone en tela de juicio todo.

El joven, si fuera un cauce de agua, “es como un arroyo, que arrolla, que va, que se mueve, que salta va rápido, no para de pensar, sino que va, en cada curva diferente y se estrella contra las rocas que encuentra en el camino.” (“La voz en la charca”, H.S. Tian)

Pero ese arroyo comienza a ser represado por la sociedad con exigencias de qué tiene que hacer y de qué manera. Esto lleva a ese ser, que viene con toda la fuerza, con hambre de comerse el mundo, a estados de depresión, angustia y ansiedad. Generando corazas que le van haciendo alejarse de su verdadera esencia, de su verdadero proyecto,

Una de la coraza más grande que tiene el ser humano, y que en esta etapa se planta esa semilla, es la mentira. Vamos a mencionar algunas de esas mentiras que este estilo de vida cuenta como verdad y el ser se las cree y no cuestiona.

Juventud divino tesoro: el culto a un tiempo, a un instante de vida, a una edad. Culto que tiene sus cimientos en la fuerza del logro, de la buena salud, la fuerza del éxito; y todo ello dirigido a conseguir, obtener, lograr, acumular. Una trampa que va formando a un joven consumidor de ropa, accesorios, tecnología, regalos, afectos, etc.

Sugestionados por el placer, en una etapa de búsqueda de nuevas experiencias y sensaciones, la rebeldía y la transgresión, se vuelve vulnerable a entrar en las adicciones.

El joven tiene una idea de sí mismo y del mundo que no se corresponde con la realidad, eso le genera la vivencia de un vacío existencial que le  lleva a huir, a evadirse de esa realidad. No ve en esa realidad la oportunidad de desarrollarse en lo que siente que tiene que hacer.

Si el ser tuviera las vías adecuadas para desarrollarse, no habría necesidad de evasión.

La Sexualidad. Energía vital en plenitud.

En esta etapa se muestra una visión distorsionada  de dicha energía: búsqueda del placer inmediato sin vinculación afectiva, carente de comunicación, muchas veces cargada de violencia y lucha; y por otro lado, la reproducción, la pareja, la familia como modelos a seguir y consolidar en esta etapa.

Esa energía vital, ese Soplo Espiritual Sensible, cuenta con el servicio de los sentidos para desarrollar su propósito vital de identificarse, de descubrirse y de despertar a ese espíritu amoroso que le lleve a enamorase de sus propios ideales.

Una mala vivencia de la sexualidad nos lleva a enfermar.

Mientras ese Soplo Espiritual Sensible no esté debidamente expresado y realizado, la salud, la adaptación, la creación de recursos y la posibilidad de la vida va a estar comprometida…” J.L.P

El trabajo, la idea de productividad. Todo ser trae de manera innata una vocación que cuando se despierta genera unos ideales que le llevaran a una revolución; revolución que le lleva al descubrimiento y presentación de su identidad que será diferente a la de otros, y que le lleva a innovar, crear, expresarse, desarrollarse y evolucionar, le lleva a cambiar.

Pero habitualmente no pasa así. Sino que la vocación que implica un descubrimiento de lo que el ser trae como recursos; se convierte en una inducción del entorno: oferta y demanda, competencia, ganancia, confort, éxito. PRODUCTIVIDAD a través del trabajo.

¿Por qué consideramos que es una trampa? Porque el ser humano no está diseñado para trabajar, y la prueba de esto es que cuando trabaja se cansa. Está diseñado para la labor, la vocación, para sacar su arte. Ahí no hay cansancio, no hay queja, no hay exigencia; ahí hay disfrute, hay expresión de su hacer.

Vivir el trabajo como un juego, con vocación, intención, entrega y no como obligación, como algo inevitable.

“El trabajo es transformar tu energía en algo que sirva a la vida.” (Montserrat Gasco)

Ustedes son el futuro. Una sentencia que proviene de un estilo de vida de poder y manipulación que no quiere que las cosas cambien y que necesitan que las cosas sigan igual, inamovibles. Es la introducción a una conciencia que trae consigo la creencia de estabilidad, rentabilidad, ganancia, responsabilidad, seguridad, de establecerse en la vida. Esta conciencia coarta la posibilidad de que surjan los ideales.

Entrar en una consciencia  amplificada, recuperando su verdadero sentido de revolución, que es una revolución de espíritu, necesita que el ser renuncie al poder y se desarrolle en torno al servicio y la entrega. Adaptándose  a las necesidades que van surgiendo. “Como aquel que realiza el cometido para el que ha venido a este mundo.” (La voz en la charca)

 Estas son  algunas de las trampas que consideramos que son cimientos de este estilo de vida. Ser conscientes de ellas nos da la posibilidad de revisar, cuestionar y si así lo consideramos, cambiar, ya que está todo por hacer.

“No pierda las posibilidades de ser una verdadera revelación, haciéndose pasar POR SÍ MISMO.”

J.L.P